Dar clases de surf no consiste solamente en enseñar a ponerse de pie sobre una tabla. Para un instructor independiente también implica responder mensajes, organizar horarios, confirmar reservas, controlar los pagos y conseguir que los alumnos regresen después de su primera clase.
Ese era el reto de un profesor de surf de El Palmar, en la costa de Cádiz, que buscaba una forma sencilla de vender bonos de clases y mantener una relación más duradera con sus alumnos.
El problema: demasiadas clases sueltas y poca previsión
Una gran parte de sus alumnos reservaba una única clase para probar. Algunos querían continuar, pero tenían que volver a escribirle para consultar horarios, acordar una fecha y realizar otro pago.
Este proceso generaba varios problemas:
- Mucho tiempo dedicado a responder mensajes.
- Dificultad para prever cuántas clases tendría cada semana.
- Alumnos interesados que no siempre terminaban reservando de nuevo.
- Falta de un sistema sencillo para controlar las clases utilizadas y las pendientes.
El profesor necesitaba algo más que una agenda. Quería ofrecer bonos que facilitaran la continuidad del aprendizaje y, al mismo tiempo, le permitieran asegurar por adelantado un número mínimo de clases vendidas.
La solución: bonos de clases disponibles desde una app
Con Reserving creó su propia organización y configuró diferentes bonos de clases de surf.
En lugar de pagar cada sesión por separado, sus alumnos podían adquirir un bono y utilizar sus créditos para reservar las clases directamente desde la aplicación.
El funcionamiento era sencillo:
- El alumno compraba un bono de varias clases.
- Los créditos se añadían automáticamente a su cuenta.
- Podía consultar los horarios disponibles.
- Reservaba la clase que mejor le convenía.
- Reserving descontaba automáticamente el crédito utilizado.
El profesor podía comprobar desde la misma aplicación qué alumnos tenían bonos activos, cuántas clases habían consumido y cuántas les quedaban disponibles.
Clases más económicas para el alumno y más ventas aseguradas para el profesor
Los bonos permitieron crear una propuesta beneficiosa para ambas partes.
El alumno obtenía un precio por clase más económico al comprometerse con varias sesiones. Esto hacía más fácil que continuara aprendiendo, mejorara su técnica y mantuviera la motivación después de la primera experiencia.
Para el profesor, cada bono representaba varias clases vendidas por adelantado. Aunque ofreciera un pequeño descuento sobre el precio de una clase individual, obtenía una mayor previsión de ingresos y aumentaba las posibilidades de convertir a un alumno ocasional en un cliente habitual.
En lugar de depender únicamente de nuevas reservas cada semana, podía contar con una base de alumnos que ya habían decidido continuar.
Menos mensajes y una experiencia más profesional
Antes de utilizar Reserving, gran parte de la organización se realizaba mediante conversaciones individuales. Cada cambio de horario, reserva o cancelación requería nuevos mensajes.
Con el sistema de reservas online, los alumnos podían gestionar sus clases desde el móvil sin tener que esperar una respuesta.
El profesor establecía previamente:
- Los días y horarios disponibles.
- El número máximo de alumnos por clase.
- Los bonos que quería ofrecer.
- La cantidad de créditos incluida en cada bono.
- Las condiciones de reserva y cancelación.
Así podía dedicar menos tiempo a las tareas administrativas y más tiempo a preparar las clases y acompañar a sus alumnos en el agua.
Una herramienta para fidelizar alumnos de surf
El principal cambio no fue solamente digitalizar las reservas. Fue transformar una clase puntual en una relación de mayor duración.
Los bonos daban a los alumnos una razón para volver y les ayudaban a mantener una frecuencia de entrenamiento. Al mismo tiempo, el profesor podía ofrecer una experiencia más organizada, cómoda y profesional.
Con Reserving consiguió reunir en un solo lugar la venta de bonos, las reservas, los créditos de los alumnos y el control de las clases.
¿Das clases de surf o gestionas una escuela?
Con Reserving puedes crear un sistema de reservas para tus clases, vender bonos de créditos y permitir que tus alumnos reserven desde el móvil.
Ofrece un precio más atractivo a quienes compren varias sesiones, asegura clases por adelantado y convierte alumnos ocasionales en clientes recurrentes.